Mar Negro

Situado en Sudeste de Rumanía, la costa del Mar Negro se extiende a lo largo de 244 km dividida en dos sectores: el norte que se extiende desde el cabo Chilia hasta el cabo Midia y el sur desde el cabo Midia hasta Vama Veche (en la frontera con Bulgaria).

El sector sur tiene grandes extensiones de costa y playas abiertas especialmente equipadas para la turismo.

En esta zona de la costa, la playa desciende suavemente hacia el mar, lo que facilita el baño así como la talasoterapia. La arena de las playas, muy fina, es de origen cuarzoso, calizo u orgánico y se distingue por su gran pureza.

El Mar Negro es un mar casi cerrado, muy similar al Adriático, con una salinidad reducida y que no presenta el fenómeno de las mareas.

El bioclima marino del Mar Negro es mucho más templado que el del Báltico y menos tórrido que el del Adriático o el Mediterráneo.

Índice

    El Mar Negro y su historia

    La historia de la costa comienza con la llegada de los comerciantes griegos, hace casi 2.700 años cuando construyeron la primera ciudad, la pujante Histria y luego las ciudades Tomis (actual Constanta) y Callatis (actual Mangalia).

    Al principio llamaron a este mar Pontus Axeinos (el mar que no da la bienvenida) y luego cambiaron su nombre a Pontus Euxinos (el mar que da la bienvenida).

    Después de los griegos fue el turno de los romanos que construyeron castros, calzadas, murallas defensivas. Después de la victoria de Trajano contra los dacios, Apolodoro de Damasco construyó un monumento llamado Tropaeum Traiani, hermano de la Columna de Trajano en Roma que se encuentra en el territorio del municipio de Adamclisi.

    En la Edad Media llegaron los genoveses y luego otros y otros, pueblos que han dejado su huella.

    Toda esta sucesión de pueblos y civilizaciones ha dejado huellas en toda la zona bañada por el Mar Negro, desde las románticas orillas del lago Sinoe hasta las excavaciones de la ciudad de Histria y el antiguo puerto de Tomis.

    Allí, el poeta Ovidio cumplió su destino en el exilio y sobre cuyos vestigios se erigió la ciudad portuaria de Constanza, una de las ciudades más grandes y cosmopolitas de Rumanía.

    Hace más de un siglo, a finales del siglo XIX, vieron la luz los primeros balnearios y así comenzó la historia moderna de la costa rumana. Mangalia, Eforie Nord y Eforie Sud, Mamaia, Neptun y Olimp, Jupiter, Venus, Cap Aurora, Saturn son los balnearios que concentran casi el 40% de la capacidad de alojamiento de Rumanía.

    Confortables hoteles, nuevos o recientemente renovados, parques de atracciones, parques acuáticos, restaurantes, canchas deportivas, discotecas aseguran vacaciones y entretenimiento al máximo.

    Gracias a las propiedades terapéuticas de las aguas termales y los lodos existentes allí, incluso los amantes de las vacaciones bajo el signo del bienestar encontrarán su lugar en la costa.

    Las terapias antirreumáticas o dermatológicas, la famosa terapia Gerovital inventada a principios de los 70 por la Dra. Ana Aslan (tratamientos que ayudan a retrasar el envejecimiento celular) o simplemente los masajes, la aromaterapia y los baños de plantas atraen cada año a decenas de miles de turistas de todos los rincones del planeta.

    Sumando a todo lo anterior una sabrosa cocina y vinos premiados en concursos internacionales, la mezcla de las tradiciones y costumbres de los rumanos, turcos, tártaros y griegos que han vivido con nosotros durante siglos, delineamos así los requisitos de unas vacaciones ideales.

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